Posteado por: alrono | Octubre 5, 2008

6.10. La extensión del Protecionismo.

(…) Una de las primeras medidas adoptadas por Estados Unidos fue la de aumentar los aranceles, so pretexto de proteger la agricultura americana. Esta medida se amplió rápidamente a los productos industriales y el Congreso votó la famosa ley Hawley-Smoot en junio de 1930. A esta política respondieron inmediatamente un gran número de países, aumentando, a modo de represalia, los derechos aduaneros.


El abandono del patrón oro por Gran Bretaña en 1931 y el hundimiento del sistema monetario internacional, no hicieron sino aumentar las dificultades. El gobierno británico decide aumentar los aranceles a finales de 1931 y a principios de 1932. Numerosos países aplican restricciones cuantitativas a las importaciones, y la eficacia de este procedimiento es todavía mayor que el aumento de los derechos aduaneros. Se trata del vuelco completo de las perspectivas y de los objetivos habituales, en lo que se refiere a los intercambios internacionales en el marco de un sistema multilateral, desde finales del siglo XIX.

Frente a la sobreproducción agrícola y al hundimiento de los precios, la mayoría de los países protegen su agricultura por todos los medios y procuran limitar las necesidades de importación de productos alimenticios.
Con el fin de evitar los peligros más inmediatos de estas políticas, un cierto número de países llegan a acuerdos regionales preferentes, y necesariamente discriminatorios frente a terceros países. Cronológicamente, el primero es el Convenio de Oslo de 1930, que vincula a los países escandinavos, Bélgica, Holanda, Luxemburgo y Finlandia. El 12 de octubre de 1932, Gran Bretaña y los países de la Commonwealth firman los acuerdos de Ottawa que establecen la “preferencia imperial”, que contribuirá ampliamente a impulsar nuevamente los intercambios entre los países miembros.
A raíz del hundimiento del sistema monetario internacional, en setiembre de 1931, tiene lugar en Londres, en 1933, una Conferencia económica mundial. Esta Conferencia representa el fracaso definitivo de las tentativas de cooperación y significa el punto de partida de las devaluaciones y de las medidas bilaterales y proteccionistas que se extenderán hasta el final de la segunda guerra mundial (…). El regionalismo, el bilateralismo, la discriminación y la inestabilidad son características de la política de comercio exterior de los años 1930-39.
Sin embargo, señalemos el esfuerzo de Francia, Estados Unidos e Inglaterra que, en el acuerdo tripartito de septiembre de 1936, deciden prestarse mutuamente ayuda para salvaguardar la libertad de los cambios y el equilibrio internacional. Estos países afirman que apoyarán la reducción progresiva de todas las medidas restrictivas con el fin de llegar a su supresión. Los firmantes del acuerdo insisten en su declaración sobre la necesidad de “restablecer el orden en las relaciones económicas internacionales y perseguir una política que tienda a promover la prosperidad en el mundo y a aumentar el nivel de vida”. Poco a poco, algunos países irán disminuyendo sus derechos arancelarios (…)
(…) En Bretton Woods, en 1944, los Aliados se acordarán de la lección del período de entreguerras, para trazar las nuevas bases de la reorganización del comercio mundial. La experiencia económica del período de entreguerras es la de un fracaso, debido en parte a la incomprensión de las causas profundas de la depresión y a la puesta en práctica de medidas defensivas estrechamente nacionalistas y proteccionistas.
6.10.1. Maurice Niveau: Historia de los hechos económicos contemporáneos. Ariel, 1971, pp. 189-190.

(…) No se oye hablar más que de crisis//

, y cuanto más trigo hay,//

más revienta uno de hambre. Cuanta más riqueza hay//

más miseria,//

cuanto más oro, se es más pobretón.//

Hay dema-iados obreros,//

pero todo hay que hacer//.

Los burgueses sólo piensan en la guerra,//

para liquidar los stocks de las gentes.//

Al parecer, hay demasiadas máquinas,//

demasiados empleados,//

demasiados campesinos.//

Demasiados tíos inteligentes//.

Demasiados jóvenes y demasiados niños,//

¡pero nunca demasiados militares! (…)//

Hay demasiado carbón y se tirita (…)//

Se cuece el carnero en cal viva,//

la sardina se va al mar a nadar,//

el trigo es el pan de las locomotoras,//

y el mar una taza de café.//

(…) Ya no se cuentan todos los frutos que se pierden,//

y como a menudo hay demasiados abonos,//

ya no se sabe qué hacer con la mierda.

6.10.2. Y’a trop de tout. Canción comunista francesa de 1936.

El proteccionismo es un reflejo humano, pero si no hay intercambios… En los países comunistas, como había exceso de trabajadores empleados, no había paro, pero tampoco eficiencia.


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